top of page

Meditación y metacognición

"Meditar? Te crees budista? Vaya una hippie"


Empezar a meditar no quiere decir mudarte a vivir a un templo ni tiene que ver con la religión.


Tampoco significa quedarte sentadito con las piernas cruzadas, las manos en el típico "ooohm" y en silencio, sin mover un dedo durante horas.

No.


La meditación pone su foco en observar la realidad del momento presente. Da igual el medio. Para unos quizá sea la música, la pintura... para otros la naturaleza. Da igual.


A mí me costó mucho entender que meditar es una rutina de ejercicio para tu mente que podemos llevar a cabo de miles de formas distintas.

Y lo entendí gracias a Katia de @musgo.bosque, que por primera vez me habló de los baños de bosque como una forma de centrarte en el aquí y el ahora, gracias a Marta de @alimentatuesencia, que me enseñó que existen las caminatas conscientes y también gracias a @mindandtangle que supuso para mí el descubrimiento de un tipo de meditación a través del arte y la creatividad.


Pero de qué va esto, así, a rasgos generales? Voy a ello:


Cuando meditamos aprendemos a pensar sobre nuestros pensamientos. Esta es una habilidad que se conoce como metacognición, y se basa en la idea de que ser consciente de tus propias ideas es distinto a solo pensar.

Pensar es algo que hacemos todos los días, todo el tiempo. Pero pensar tu pensamiento es una habilidad que se desarrolla poco a poco.


Como decía el otro día, tus propios pensamientos pueden ser disfuncionales, disminuyendo tu autoestima, obstaculizando tu productividad, etc. O pueden ser adaptativos, ayudarte a conseguir lo que te propongas, a aumentar la confianza en ti y a mantenerte más concentrado.


Todo depende de tu habilidad para dirigir tu atención a ciertos pensamientos e ignorar el resto. Y para aprender, una buena forma de empezar es meditando.

Oooooohhhmmmm🧘🧘🧘


 
 
 

Comentarios


INTENSA·MENTE

Formulario de suscripción

¡Gracias por tu mensaje!

  • Instagram

©2020 por intensssamente.

bottom of page